Todas las historias son historias de viaje - una práctica espacial. (...) Estas aventuras narradas que simultáneamente producen geografías de acción y desplazamientos por los lugares comunes de un orden, no son simplemente un 'suplemento' a los enunciados y retóricas pedestres. No se sienten satisfechas con esto último y su transposición al campo del lenguaje. En realidad, las historias organizan los paseos. Ellas hacen el viaje, antes o durante el tiempo en el que los pies lo realizan."
Michel de Certeau, Spatial Stories.
Si Jimmy Jonson, natural de San Francisco, hubiera llegado a saber que Odile, Arthur y Franz habían batido su
récord de visitar el Louvre en 9 minutos 45 segundos, estoy seguro de que hubiera planteado otra nueva andanza fugaz que probablemente hubiera sido publicada de nuevo en algún periódico. La experiencia de los tres protagonistas de
Bande à part (
Jean Luc Godard, 1964) revela que detrás de una narración interpretativa de la realidad llevada a cabo por otra persona u otras personas puede resultar influyente a la hora de generar nuevas experiencias creativas. Unos muchos años más tarde, Matthew, Isabelle y Theo conseguían en
Dreamers (
Bernardo Bertolucci, 2003) superar en 20 segundos a los ladrones aficionados por excelencia de la nouvelle vague.
Efectivamente, las historias organizan los paseos. Sería muy difícil hoy en día innovar, o superar
récords pasados, sin tener en cuenta los antecedentes que sirven de referencia a nuestras peripecias. La experiencia sensorial de recorrer un espacio, la forma de percibir las situaciones a modo de extrañamientos resultan sustanciales tienen mucho que ver en este sentido. Quizá hoy casi todo está planteado o llevado a cabo, pero a pesar de que las realidades creativas pudieran mermarse en nuestra mente en detrimento del marcado pesimismo en el contexto en que nos movemos, resulta fundamental, como condición
sine qua non, el poder utilizar los caminos ya trazados en otras investigaciones, o formas de pensamiento, para generar esos récords que, al igual que en Louvre, nos llevan a instigar una reacción en terceras personas que, en forma de nexo, servirán de desencadenante para hilvanar tantas experiencias como se quieran para provocar a esta nuestra grave contemporaneidad.